Semana Santa

La alegoría más hermosa que se le haya escrito a Triana ya es mayor de edad

Era una primavera florida del año 2001 cuando el periodista Carlos Herrera se subía al atril del Teatro de la Maestranza para dar un pregón que hizo época, y con razón. Aquella mañana de azahares, Herrera le dedicó a Triana probablemente el mejor de los poemas que se le hayan escrito.

«Y en Triana mi Esperanza». Así comenzaba la alegoría marinera con la que el periodista creaba un escenario prodigioso en el que el palio de la Esperanza era un galeón que partía a la Catedral, y Triana era ese puerto histórico en el que las gentes de la mar han dejado su impronta y su identidad. Triana sigue siendo marinera, y si no que se lo digan a Herrera y a este verdadero prodigio que le dedicó a la Reina de la calle Pureza. Si bien su pregón es entero para enmarcar, aquel pasaje dedicado a la Esperanza fue una maravilla difícilmente superable.

R.T.

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