Asalto a la alcaldía: 20 retos pendientes en los barrios de Triana

La lucha por sentarse en el sillón más importante de la ciudad entra en su recta final, el domingo tenemos cita con las urnas, y quien quiera convencer al Distrito Triana tendrá que atender las causas pendientes de estos barrios. Esta es nuestra lista personal (insistimos en lo de ‘personal’) de retos sin resolver en el distrito. Hemos puesto un número, 20, porque sino sería interminable, así que os invitamos a que añadáis los vuestros.

  1. Limpieza. Se ha convertido en una cuestión de estado en Triana. La suciedad con la convivimos cada día provoca el descontento de vecinos y turistas, además de traer consigo un aumento de la población de ratas en nuestro barrio hasta el punto de verlas campando a sus anchas por zonas como el Altozano, Pagés del Corro o el Paseo de la O. «No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia»: el civismo también es clave.
  2. Aparcamiento. Os cuento una historia: cada día llego a casa del trabajo y empiezo a dar vueltas por el barrio, vueltas y más vueltas, superando coches aparcados en doble fila, encima de las aceras, en medianas… Es mi historia, pero podría ser la de cualquiera. El aparcamiento es un problema real en Triana y a día de hoy no hemos conseguido que nadie nos dé una solución. Si ya nos vamos a fechas como la Feria de Abril o la Semana Santa… Apaga y vámonos.
  3. Gorrillas. No tenemos el problema de otras zonas de la ciudad, pero aparcar en lugares como Ronda de los Tejares (sobre todo pegando a la Basílica del Cachorro) o la plaza del Zurraque no es posible sin previo pago al gorrilla de turno. Una vez más, en fechas señaladas como la Semana Santa o la Feria la proliferación de gorrillas es tal que alcanza la categoría de preocupación en Triana.
  4. Peatonalización. Cuando se inició la peatonalización de calle San Jacinto todo eran quejas, cuando se acabó: alegrías. El modelo de peatonalización de Triana sigue en ‘stand by’. Acometer una peatonalización real en zonas como calle Betis es necesario.
  5. Protección patrimonial. Triana es un barrio histórico, la historia es lo que nos hace únicos, y mantener el equilibrio entre tradición y modernidad es clave. Construcciones que rompen con el entorno como el nuevo complejo de viviendas cuyas fachadas dan a calle Castilla y Alfarería van en contra de la estética de Triana.
  6. El patrimonio también es su gente. La historia nos hace únicos, pero Triana es Triana por los trianeros. El crecimiento turístico no debe estar reñido con la vida de los trianeros, que a medida que el barrio crece se están viendo obligados a abandonar el arrabal. A Triana el turismo no viene a ver nada, Triana hay que sentirla como se siente el Barrio de los pintores en París. Sin su gente, Triana pierde su esencia.
  7. Vivienda. Directamente vinculado con lo anterior. El precio de la vivienda en Triana se ha disparado, tanto del alquiler como de la venta. Vivir en Triana es un lujo, lo sabemos, pero se necesita una regulación urgente para evitar la famosa gentrificación, que no es otra cosa que la despoblación del centro de Triana en favor de los pisos turísticos. Cuando preguntamos a las instituciones nos dicen que no tiene aún categoría de problema, pero me quedo con esta frase que me dijeron el otro día: «El Tardón es lo único que queda de Triana». No es lo único, pero desde luego pocos trianeros se pueden permitir vivir en la zona centro del barrio.
  8. Apoyo al comercio tradicional. No tenemos una estadística, ni estamos interesados en tenerla, pero basta con dar una vuelta por el barrio para ver como el comercio tradicional se está perdiendo. Un Aldi gigante, un Burger King frente a Las Golondrinas… Hay que mimar y priorizar a los pequeños comerciantes frente a las grandes superficies en una Triana que, de lo contrario, irá perdiendo vida. Ya hay medidas, pero se necesitan más y mejores, sobre todo, menos puntuales.
  9. Control de veladores. No es solo San Jacinto, es Alvar Núñez, es López de Gomara… Los veladores ocupan las calles de nuestro distrito dejando apenas un mínimo pasillo para los peatones. Hay que regular efectivamente y hacer un reparto efectivo del espacio del acerado para que puedan convivir peatones, bicicletas y veladores.
  10. Evitar esa Triana ‘de segunda’. Existe, digan lo que digan los políticos. Si echamos un ojo a las propuestas políticas para estas municipales, todos los partidos coinciden en un punto común, seguramente de modo involuntario: se olvidan de que Triana va más allá de su casco histórico. Que se cubran las necesidades de Triana al completo, por igual, sin priorizar aquello que se considera desde las instituciones como más importante porque, no nos engañemos, es la zona que más ‘vende’. El Carmen, el Turruñuelo, el Tardón, los Ángeles, Santa Ana y un largo etcétera donde las ayudas y mejoras llegan a cuentagotas.
  11. Climatización de los colegios. No es un problema exclusivo de Triana, pero tampoco deja de serlo por el hecho de que se pueda extender a toda Sevilla. La climatización de los colegios debe ser una prioridad para que los más pequeños no tengan que soportar temperaturas extremas que rozan lo inhumano.
  12. Mantenimiento de espacios. Son los parques, son las plazas, son las calles… Es un todo. La falta de mantenimiento es patente en zonas que poco a poco están quedando abandonadas a su suerte. ¿Os habéis dado una vuelta por el Muelle Camaronero?
  13. Paseo fluvial. Parece que se avanza en el proyecto ahora que se ha aprobado el derribo de la antigua comisaría de calle Betis, pero es una promesa que Triana lleva demasiado tiempo esperando. Un paseo que una toda la ribera del río para dar valor a una de las cosas únicas que tenemos en el arrabal.
  14. Vigilancia en puntos conflictivos. Y aquí se podrían englobar muchos, demasiados, pero por destacar algunos: plaza de San Martín de Porres, el Zurraque y las Aceituneras. Mientras luce el sol están tomadas por personas que hacen de estos lugares suyos para descontento de los vecinos, mientras que cuando cae la noche se convierten en el lugar perfecto para que duerman los sintecho.
  15. Mención al margen, y relacionado con lo anterior, merece el Pasaje que une San Jacinto con la calle Maestro Jiménez. Cada noche hay familias enteras que duermen allí, incluso hacen sus necesidades. Nos consta que los vecinos están planteando su cerramiento total. ¿De verdad hay que llegar a eso? Es un problema diario, y desde las instituciones no se hace nada.
  16. Cubiertas del Mercado de Triana. Parece una obra faraónica y es, simplemente, evitar las goteras en el Mercado de Triana. Varias veces se ha proyectado, varias veces se ha licitado y adjudicado el proyecto, y todas ellas se ha acabado por abandonar por parte de la empresa encargada. Los comerciantes del Mercado de Triana llevan años esperando una solución mientras desde la administración echan balones fuera.
  17. Ronda de los Tejares. No es un paseo, aunque fue proyectado como tal. Tampoco un aparcamiento, aunque se haya ‘habilitado’ para su uso hace años (básicamente con la colocación de señales y regulación de entradas y salidas, pero nada más). Se debe reformar integralmente la Ronda de los Tejares. Ya está planificado, pero si algo hemos aprendido a lo largo de la historia es que hasta que no lo veamos, no nos lo creemos. De momento no se ha tocado ni una baldosa.
  18. La Velá. La programación de la Velá ha ido decayendo poco a poco hasta el punto de que acudir a la plaza del Altozano a ver las actuaciones ya no es algo que atraiga como antes. Yo recuerdo cuando Triana entera se daba cita en el escenario para ver actuaciones de primer nivel, mientras que hoy las casetas en calle Betis y la Cucaña son los principales atractivos, por encima de la programación. Basta de luchas de banderas o musicales, la Velá de Santiago y Santa Ana necesita una programación de calidad.
  19. Parque Vega de Triana. Es el más grande de nuestro distrito y, al mismo tiempo, el menos atractivo. Falta sombra, faltan instalaciones de recreo, falta todo lo que hace de un parque, un parque. Además, las zonas verdes se presentan cada vez más descuidadas. Es necesario poner el foco y convertir el parque Vega de Triana en el pulmón que debe ser para el barrio.
  20. Piscina pública. Otra demanda histórica y no por ello menos necesaria. Llevamos años demandando una piscina pública para Triana. Somos muchos, y me incluyo, los trianeros que pasamos gran parte del verano en el barri; son muchas, y esto es lo preocupante, las familias que tienen niños y que no tienen una solución para combatir el calor más que ponerse bajo el aire acondicionado a tope. Triana necesita su piscina pública, y necesita que sea una realidad ya.

*Si queréis mandarnos vuestras propuestas, podéis dejarnos un comentario en nuestras redes sociales e intentaremos ampliar con propuestas de los lectores esta lista. ¡Gracias!

Emilio Antolín

publicidad

Compartir:

Otras noticias

Comer en Triana