Historia de la tómbola de La O, treinta años de solidaridad y fiesta popular

image008La tómbola de la Hermandad de La O es una aventura que nació humildemente hace tres decenios y se caracteriza porque ve la luz por el esfuerzo, el trabajo, las ganas y la pasión desinteresados de un gran número de personas:  Hermanos,  el apoyo incondicional de voluntarios, comercios sevillanos, instituciones, y sobre todo, los artistas que dejan sus pinceladas sin cobrar nada a cambio durante todos los días que dura la Tómbola.  Este 2014 cumple 30 años y aquí te contamos su historia. 

El antecedente de este acontecimiento se encuentra en 1914, cuando la Hermandad de La O organizó una tómbola a beneficio de la cantina del Colegio  San Jacinto.  La tradición se fue germinando desde mediados del siglo pasado, pues se montaba una Tómbola durante la celebración de la popular Velá de  Santa Ana que gestionaban, por turnos, las hermandades del barrio.

image004fiestaTal cual la conocemos hoy, la Tómbola de O, comenzó su andadura en 1985 siendo Hermano Mayor de la Corporación el recordado cofrade Ramón Martín Cartaya. Se celebraba en las antiguas dependencias y la iniciativa tenía un doble objetivo: por un lado, recaudar fondos para las obras asistenciales y de caridad que en aquellos años se estaban impulsando en el seno de las cofradías sevillanas por iniciativa propia y de la Autoridad eclesiástica; y, por otro lado, activar la vida interna de la Hermandad, con la finalidad de ofrecer una nueva oportunidad para que los hermanos y hermanas, convivieran, compartieran y se implicaran en los eventos de la cofradía, además de la Estación de Penitencia y de los cultos.

En años sucesivos, la Tómbola, que siempre se celebra a finales de junio se amplió con el servicio de ambigú para atender adecuadamente a las personas que más intensamente colaboraban con la entrega de regalos, y también para agasajar a las personalidades o representaciones de otras hermandades que nos visitaban en esos días. La Hermandad de La O fue pionera y adelantada en este tipo de celebraciones cuyo ejemplo han seguidos otras hermandades de la ciudad.

En 1996, para dar más atractivo al visitante y para mayor realce de la fiesta se incorporaron las actuaciones musicales, que en aquella fecha contó con Los Cantores de Híspalis y el Mani. Desde entonces, uno de los rasgos de identidad de la Tómbola ha sido la participación de artistas, algunos profesionales y otros aficionados, que han dado color y ambiente a esos días de convivencia solidaria. En estos treinta años han pasado por el escenario artistas de la talla de Los Romeros de La Puebla, Cantores de Híspalis, José Manuel Soto, Amigos de Gines, los Coros Rocieros de las hermandades de Triana y Sevilla, El Mani, entre otros muchos

image002A partir del año 2007, año de la Coronación Canónica de la Virgen de La O, 
la Tómbola adquiere un sentido muy especial, al convertirse en soporte de la Obra social vinculada a la Coronación de nuestra Amantísima Titular. El Proyecto “Esperanza y Vida” ayuda a mujeres embarazadas con riesgo de exclusión social. Tras estos años de actividad, este proyecto ha amparado el nacimiento de más de un centenar de niños que, seguramente, no hubieran venido al mundo.

El único secreto que ha hecho posible no sólo la supervivencia y la actividad ininterrumpida de este evento durante treinta años seguidos es la dedicación del colectivo de la Hermandad por ofrecer un espectáculo innovador  y diferente. Además, gracias a la mejora continuada y al progresivo crecimiento en infraestructura e instalaciones, la atención a los visitantes de la Tómbola ha ido mejorando progresivamente. Al final esta fiesta de la solidaridad ha ganado su protagonismo y relevancia social en su entorno y en toda la ciudad por méritos propios.

R.T.

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