Jesús, buscando su trébol de cuatro hojas en Dublín

Jesús-DublínCon 28 años, con ganas de trabajar, decidido, formado… pero sin sitio en Sevilla. Ese es el motivo que ha llevado a Jesús, criado en la trianera calle San Jacinto, a hacer las maletas y, tras pasar varios años en Granada, buscar su futuro lejos de Sevilla, nada más y nada menos que en Dublín. Allí lleva apenas dos meses y ya tiene trabajo, algo que tristemente cada vez está al alcance de menos…

– ¿Por qué te fuiste?

– Bueno, supongo por lo que todos nos vamos, por buscar nuevas oportunidades, mejorar en otro idioma, conocer otras culturas, gente de otros lugares… En fin, un poco lo de siempre.

– ¿Qué echas de menos de tu barrio?

– Sobre todo se echa de menos el clima, aquí en Dublín el sol es un bien escaso por ahora (aunque suene un poco trillado es la verdad, estamos a mitad de Mayo y hoy me ha caído una tromba de agua y todavía no me he quitado el abrigo) y los amigos, por supuesto.

– ¿Qué has descubierto fuera de tu barrio? ¿Qué hay allí que no tenga nada que ver con lo que veías como algo normal aquí?

– Pues Dublín es una ciudad bastante abierta, con personas de muchos lugares, y eso creo que en la forma de vivir se nota bastante. Aquí vayas por donde vayas hay exposiciones, museos, charlas, conciertos en salas gratis, conciertos en la calle… Es una ciudad muy activa. Triana y Sevilla en general me temo que no, y no creo que sea culpa de la gente, creo que la gente elige entre lo que se le ofrece, si no tienes donde elegir, no puedes hacer nada.

– ¿Has encontrado lo que esperabas? ¿Cómo es tu vida allí?

– Por ahora no me puedo quejar. Llevo aquí dos meses, mi inglés era medio-bajo, conseguí trabajo en un restaurante español y ni en sueños cobraría en Sevilla lo que cobro aquí en el mismo trabajo; es un sueldo que te da para algo más que sólo para sobrevivir… Tampoco te quiero engañar, me ha costado encontrar trabajo, cada día son más los españoles que llegan, pero creo que aquí no tienes que quedarte estancado en el mismo puesto de trabajo, también depende mucho de la persona, claro.

– ¿Cómo presumes de tu barrio en el lugar donde estás?

– No puedo presumir demasiado, no conozco muchos irlandeses todavía… Pero los españoles que conozco todos conocen Triana, todos han venido alguna vez a Sevilla a la Semana Santa o a la Feria.

– ¿Cómo ves desde fuera la situación de tu barrio comparándolo con el lugar donde estás ahora?

– Pues desde fuera y desde dentro la veo mal. Creo que Triana ha cambiado para mal en estos últimos años. Todos los patios de vecinos que había se han destruido para dar paso a pisos caros que esas mismas familias que vivían antes ahí ya no pueden pagar, por lo que se han tenido que mudar a otros barrios y los que hemos crecido allí no podemos pagarnos un piso ni una habitación en nuestro propio barrio. Por eso pienso que la gente que le daba identidad al barrio cada vez es menor y por consiguiente la identidad del barrio también desaparecerá si sigue así. Creo que a Triana se le trata mal, mientras otros barrios tienen comercios importantes, en Triana sólo hay bares. No es normal que se peatonalice una calle y que en menos de un año hayan desaparecido el dentista, la zapatería, la panadería, etc., y en 500 metros haya 60 bares. No lo veo normal. Se esta dejando Triana sólo para beber cervezas al mediodía al solecito, y creo que no es bueno que el único dinero que se deje en Triana sea por los 30.000 bares que saturan el barrio.

– ¿Recomendarías a alguien seguir tus pasos, salir de Triana?

– Claro que sí, para darte cuenta de lo que echas de menos tu barrio te tienes que marchar fuera. Pienso que así ves los fallos que tiene tu barrio y lo que podría mejorar, te haces más crítico pero también te entran mas ganas de volver, lo que pasa es que ahora mismo no ofrece un futuro.

– ¿Vas a volver?

– Por ahora no, espero quedarme aquí por un tiempo, seguir aprendiendo y cuando me canse irme a otro lado, ¡aunque siempre que pueda volveré!

R.T.

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