Cada día pasamos por ellas, son parte de la columna vertebral de nuestro barrio y las venas de Sevilla. Conocemos sus rincones, recovecos, cuando giran o donde se cortan y nos llevan a nuestra casa, a nuestro bar preferido, o al comercio de confianza, pero ¿sabemos quiénes eran realmente los protagonistas que le dan nombre a las calles de nuestro barrio? En Triana al día vamos a ir presentándotelas una a una.
Uniendo Triana con los Remedios, nos encontramos una de las calles más transitadas y llenas de vida del barrio, López de Gomara, que se emplaza entre Ronda de Triana y la calle Santa Fe. La historia del personaje que le da nombre es para recordar, ya que estamos ante uno de los grandes cronistas del s.XVI, testimonio vivo de un siglo de expediciones, descubrimientos y conquistas.
De este modo, hoy nos detendremos en una gran figura de la historia española, eclesiástico, humanista e historiador que destacó como cronista de la conquista española de México, a pesar de no haber cruzado nunca el Atlántico. Francisco López nació en la pequeña villa castellana de Gómara (Soria) el 2 de febrero de 1511. Hasta sus 19 años vivió en España, donde estudió en la Universidad de Alcalá de Henares ordenándose como sacerdote y obteniendo la cátedra de Retórica.
En 1531 partió hacia Roma, quizás al servicio de alguno de los representantes al servicio del Papa. Por sus buenas relaciones con el círculo renacentista italiano, se le sitúa en los siguientes nueve años en Venecia junto al embajador Hurtado de Mendoza, hijo del Conde de Tendilla, y posteriormente en Bolonia.
Transcurrido este periodo, el 23 de octubre de 1541 López de Gómara se unió a las tropas españolas que partían hacia Argel para luchar con el ejército otomano. Fue precisamente durante este tiempo cuando conoció al capitán general Hernán Cortés y, maravillado por su valentía y fuerte carácter conquistador, le siguió hasta Valladolid una vez terminada la guerra y posteriormente en 1542 se trasladó junto al conquistador a la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta, donde se quedaría en su casa como capellán y secretario personal hasta la muerte de Cortés cinco años después.
Su estrecha relación con Cortés le llevó a comenzar la escritura de la historia de la conquista del Nuevo Mundo durante estos años. Su producción literaria fue escasa en comparación con otros autores de la época, pero hay que matizar que López de Gómara no fue un escritor literario sino un cronista de las Indias, recopilando y relatando por escrito los acontecimientos ocurridos por orden cronológico en las Américas.
Es conocido ante todo por sus obras en las que describe la expedición realizada por Hernán Cortés en el s.XVI, con la que llegó la conquista española del Nuevo Mundo. A pesar de no haber acompañado a Cortés en ninguno de sus viajes y ni siquiera haber pisado las Américas, escribió muchas obras que se refieren a su conquista. Por lo que se servía de sus fuentes, grandes conquistadores entre los que se encontraban Cortés o Gonzalo de Umbría, para poder escribir sus crónicas. Se le atribuyen títulos como Historia General de las Indias, publicada en Zaragoza en 1552 y una segunda parte titulada Crónica de la Conquista de Nueva España. También publicaría posteriormente Crónica de los Barbarrojas, sobre la conquista española de Argel, Anales de Carlos V, inéditos hasta 1912, o Vida de Hernán Cortés.
La fiabilidad de sus obras puede ponerse en duda ante la estrecha relación que mantenía con el protagonista de sus escritos. Incluso contemporáneos a López de Gómara, especialmente Bernal Díaz del Castillo, criticaron su trabajo por estar lleno de inexactitudes, laureando en demasía a Cortés y neutralizando los acontecimientos.
A pesar del subjetivismo que en sus páginas se cuela, se debe reconocer el laborioso trabajo que López de Gómara realizó en vida, recogiendo en sus 224 capítulos acontecimientos de diferente naturaleza. Su interés por difundir el conocimiento y la historia le llevó a relatar hechos tan dispares como la concepción de la Tierra y el universo, el desarrollo de las conquistas o la descripción detallada de la fauna y flora del nuevo continente, las costumbres de los indígenas o el descubrimiento de Cristobal Colón.
Aunque no se tiene constancia de la fecha exacta de su muerte, es muy posible que fuera en 1564, puesto que en 1566 su sobrino Pedro Ruíz ya tenía en su posesión todos los manuscritos de su tío.
S.S.



