¿Problemas? Aprende a afrontarlos efectivamente

Afrontar problemasTodas las personas, indistintamente de su edad, pueden estar expuestas a una serie de situaciones que implican o demandan la capacidad de afrontarlas y resolverlas ya que pueden presentar un conflicto. Muchas personas tienen dificultades para encontrar una gama amplia de soluciones ante estas situaciones, pues en su repertorio comportamental y cognitivo no han construido o ejercitado estas habilidades.

El entrenamiento en la solución de problemas es un proceso que ayuda a encontrar y poner en marcha una variedad de alternativas de respuesta para enfrentarse con estas situaciones problemáticas; y a la vez sirve para incrementar la probabilidad de seleccionar las respuestas más eficaces de entre las alternativas posibles.

La resolución de problemas ayuda a reducir o eliminar los pensamientos negativos que llevan a la persona a creerse incapaz de manejar una situación, a reducir la ansiedad que surge cuando se es incapaz de tomar una decisión, así como para aliviar los sentimientos de impotencia e ira cuando no se ha encontrado una solución a los problemas crónicos.

Confucio dijo hace más de dos mil años “si tus problemas tienen solución, no te preocupes; si tus problemas no tienen solución, no te preocupes”. En esta milenaria frase se resume la simpleza de la solución de problemas, lo único que necesita la persona es la tranquilidad emocional para lograr encontrar las soluciones racionales  para hacer frente a sus problemas.

A continuación os voy a presentar un par de técnicas que pueden resultaros de ayuda. La primera de ella requiere un estudio más detallado de las situaciones problemáticas; y la segunda está pensada para solucionar problemas menos importantes pero que requieren de un abordaje rápido o inmediato.

1. Entrenamiento en cinco pasos:

Esta técnica surge de la combinación de ciertos elementos comunes en todos los tratamientos y entrenamientos de solución de problemas. Como su nombre indica, consta de 5 pasos que hay que seguir en su correcto orden.

Primer Paso: Orientación y sensibilización hacia los problemas.

En él se debe focalizar la atención  hacia las situaciones problemáticas, incrementando nuestra sensibilidad hacia las mismas. La intervención se centra en modificar las creencias, expectativas y valoraciones que tenemos sobre los problemas. Se trata pues, de replantear los problemas como normales e inevitables, y que se pueden enfrentar de forma eficaz si somos capaces de afrontarlos con serenidad y confianza.

Segundo Paso. Definición y formulación del problema.

El objetivo de este paso es definir el problema en términos operativos, de manera que esto ayude a la generación de soluciones relevantes. Para ello debemos descomponer la situación en pasos o en una cadena de acción. Reflexionar sobre el máximo de información que tenemos sobre la misma y establecer unas metas y objetivos  lo más concretos posibles.

Tercer Paso: Generación de soluciones alternativas.

El objetivo  es que la persona encuentre una gama amplia de respuestas para su problema. La técnica del ‘Brainstorming o tormenta de ideas’ es una buena opción a poner en marcha. Se trata de generar el mayor número de ideas posibles sin que valoremos si las mismas son o no apropiadas. Se debe dar rienda suelta a la imaginación para lograr la mayor variedad y cantidad de posibles soluciones.

Cuarto Paso: Identificación y valoración de las consecuencias. Toma de decisiones.

En esta fase, se seleccionan las alternativas encontradas en la tormenta de ideas que contribuyan a la solución del problema. Para ello se debe tener en cuenta las consecuencias a corto, medio y largo plazo para todas y cada una de las soluciones elegidas. Luego se ha de razonar críticamente cada una de las soluciones teniendo en cuenta las consecuencias que se han identificado para cada una de ellas. Es conveniente asignar una puntuación a cada una de ellas y poner en práctica las mejor valoradas.

Quinto Paso: Ejecución de la solución y verificación.

El objetivo de este paso es poner en práctica la alternativa que se ha escogido, y evaluar la efectividad de la misma. En esta evaluación hay que tener en cuenta cómo ha sido la ejecución, hacer una auto-observación de nuestro comportamiento y nuestros sentimientos, así como realizar una comparación entre el resultado real con lo que se había planificado.

Si la solución ha resultado ser eficaz este sería el último paso, si no ha logrado serlo debemos elegir otra de las alternativas que se habían generado y ponerla en práctica

2. El Seminario de Tres Minutos.

Esta técnica proviene de la corriente moderna conocida como la Programación Neuro – Lingüística, y está diseñada para que las personas encuentren soluciones en un tiempo no superior a tres minutos. En ella se especifican acciones concretas para realizar en cada uno de los tres minutos. Para cada tarea se debe tomar no más de 60 segundos, de lo contrario la técnica pierde efectividad.

Minuto 1: define en términos concretos tu problema, ello implica dejar de lado las valoraciones subjetivas, y las expectativas personales sobre la situación problemática.

Minuto 2: en este minuto se debe de realizar una “lluvia de ideas” de posibles soluciones, lo que permite a la persona encontrar al menos 10 soluciones; indistintamente de lo risibles e improbables que estas sean.

Minuto 3: en este minuto se ha de valorar los elementos de los que se dispone para ejecutar las soluciones planteadas, de manera que al finalizar el minuto se pueda seleccionar al menos dos de ellas como las alternativas más viables. Al concluir el tercer minuto, y seleccionar las alternativas viables, la persona debe de enfocarse en la ejecución de alguna de ellas y volver a centrar la atención en el problema.

David Molina Balastegui, director del centro @Alboran_Sevilla

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