Triana es barrio de solera y duende, por cualquier calleja, cualquier rincón se saborea un ambiente especial. Algo que se magnifica al llegar la Semana Santa, donde la gente se vuelca en las calles con las hermandades que salen del barrio y cruzando el puente Triana visitan la otra orilla del río. Seis hermandades, entre una de vísperas, son las que alegran las penas de todos aquellos que se encuentran a su paso, cinco formas de vivir esta fe que invade toda la ciudad, cinco maneras de ser Triana. Aquí te proponemos una guía básica para encontrar el mejor lugar donde poder encontrarlas.
-La Estrella: Abriendo la Semana Santa Trianera impresiona ver cómo, dejando atrás su barrio, Ntro. Padre Jesús de las penas llega a Reyes Católicos ante la mirada expectante de todos los sevillanos que allí la esperan. Pero la estampa de todo Domingo de Ramos la deja la Virgen de la Estrella, que cuando la noche se cierra y su rostro se ilumina por la candelería del palio, ‘la valiente trianera’ se va alejando por el puente camino del Altozano, para llegar a su capilla donde de cara a su pueblo se despide al compás de Himno Real.
–San Gonzalo: Momento único en el Lunes Santo es el cara a cara de la Virgen de la Salud con la Virgen de la Estrella, que entre rezos se saludan a su paso por la Calle San Jacinto. De vuelta, ya entrada la madrugada, arropado por los cofrades y trianeros, es única la entrada del Soberano en su barrio León, que de costero a costero va abriéndose paso entre el aroma de azahares y de incienso que perfuman las calles de vuelta a su templo.
-Esperanza de Triana: Llega ‘la Madrugrá’, y el barrio de Triana está en fiesta a la salida de la Esperanza de Triana. En busca de un lugar especial tenemos que señalar el paso por la Iglesia del Baratillo, donde el Cristo de las Tres Caídas, al son de cornetas y tambores abre el amanecer con el paso del caballo más trianero. Y ya en su barrio, la Virgen de la Esperanza de Triana, más gitana que nunca por el humo de la cera y el cansancio de toda la noche, la reciben los vecinos con salves marineras. Y en la calle Pureza, sobre una alfombra de flores va cerrando la mañana mientras bailan las bambalinas de la Virgen de la Esperanza.
-El Cachorro: Día de luto, Viernes Santo y Jesús mira al cielo expirando su último suspiro, el Cachorro de Triana cruza las puertas de la Basílica del Patrocinio. Señala en tu programa el paso del Cristo de la Expiración por el Postigo acompañado del redoble de los tambores. Y ya de vuelta, en la Calle Castilla, la Virgen del Patrocinio, llora bajo el palio torero la enminente muerte de su hijo. Allí la espera el barrio, recreándose en esa bonita cara de princesa.
-La O: En este Viernes Santo, también de Triana sale el nazareno de la calle Castilla. La Virgen de la O, clasicismo en estado puro en la Plaza de la Contratación con la Giralda de fondo e inmejorable visión de la Semana Santa de siglos pasados, túnicas de raso morado, cornetas y tambores y un cálido acompañamiento de los trianeros que cierran la Semana Santa de este barrio con Ntro. Padre Jesús Nazareno cruzando el barrio de lado a lado. Recomendable la calle Betis, cuyo río e imagen de Sevilla se despiden a su paso.
Sonia Saco



