Un showroom con mucho estilo, diversión y moda

Sevilla-20130313-01312Durante toda la tarde de ayer, domingo 17 de marzo, la lluvia no fue un impedimento para que se pudiera disfrutar en el bar ‘Baraka’ Triana de un singular evento, el I showroom de moda y complementos donde, sin lugar a dudas, estaban muy presentes los aires flamencos.

Una iniciativa promovida por los propietarios del local y en la que han colaborado las firmas de Por amor al arte de los hermanos Susana y Kike Pagés, Coquetas de Cecilia Alcántara y Ángela Jiménez,  Flores de flamenca y tocados Nani Moreno Santamaría, Zarandajas de Carmen Moreno y El té de la abuela Quica de Reyes y Amelia Ciaurriz.

Y es que a pesar de que la moda sea uno de los mercados más influyentes de la ciudad, las circunstancias económicas dificultan que los jóvenes diseñadores puedan montar sus propios puntos de venta. «Hay que potenciar a los nuevos emprendedores de Triana y contribuir con los comercios del barrio, ofrecer precios económicos y adaptarnos a lo que pida el cliente», explica Ángela Jiménez de Coquetas. Por ello, deben reinventarse, hacerse visible al menor coste, y qué mejor manera de hacerlo que combinando la diversión con las compras.

«El showroom es una buena salida para darnos a conocer, no nos sentimos competencia al hacerlo en conjunto», comenta Kike Pagés de Por amor al arte. Cada diseñador disponía de un espacio donde colocar su colección, ya sea para moda urbana o de flamenca.  Y es que cada firma se caracteriza por un estilo muy diferente, desde el clasicismo de las flores de flamenca, a la elegancia de un tocado pasando por los complementos más originales de fiesta. «Lo que aquí organizamos es mejor que una pasarela, es un evento donde diseñador y cliente entran en contacto directo y de manera más cercana que en una tienda», matiza Enrique.

Sevilla-20130313-01338Con un establecimiento lleno, Carlos Mateos, socio propietario junto a Javier López cuenta que es una iniciativa que nace de la necesidad de combatir una crisis uniendo fuerzas entre todos y que la idea es que cada primer domingo de mes se vuelva a repetir. «Estamos muy contentos de que la idea haya tenido calado, el bar está repleto de personas que quieren disfrutar del buen ambiente y de la moda», expresa Carlos, muy sonriente.

Desde luego, el éxito está asegurado para este grupo de personas, que miman cada detalle y ofrecen lo mejor de cada colección. Hay que ser ingeniosos y ofrecer nuevas experiencias porque nadie dijo que los domingos fueran aburridos en el barrio de Triana.

 Sonia Saco

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